"El desayuno es la comida más importante del día." Esta frase la hemos escuchado muchos de nosotros innumerables veces. Un buen desayuno debe proporcionar energía al cuerpo, mejorar la concentración e incluso ayudar a controlar el peso corporal. Pero, ¿es esto realmente cierto?
La investigación nutricional moderna ofrece una visión mucho más matizada. El desayuno puede ser parte de una dieta saludable, pero no existe una regla general que indique que todas las personas deban comer por la mañana. Lo que realmente importa es la dieta en su conjunto, la calidad de los alimentos y las necesidades individuales.

¿Por qué se considera el desayuno tan importante?
Después de la noche, el cuerpo lleva varias horas sin ingerir alimentos. Por ello, se suele asumir que el cuerpo necesita urgentemente energía nueva por la mañana. Un desayuno puede aportar carbohidratos, proteínas, fibra, vitaminas y minerales, contribuyendo así de manera importante a la dieta diaria.
Especialmente para las personas que tienen hambre por la mañana o son activas física o mentalmente, un desayuno equilibrado puede ser beneficioso. La elección de los alimentos también juega un papel importante. Un desayuno de avena, yogur natural, frutas y frutos secos proporciona una composición de nutrientes diferente a un desayuno de cereales azucarados y pasteles dulces.
Sin embargo, la afirmación "El desayuno es la comida más importante del día" no se puede confirmar científicamente de manera definitiva. No hay evidencia suficiente que demuestre que el desayuno es fundamentalmente más importante que el almuerzo o la cena.

Desayuno y peso corporal – ¿Ayuda a perder peso?
Un argumento común a favor del desayuno es que desayunar regularmente ayuda a perder peso. Durante mucho tiempo se pensó que las personas que desayunan tienen menos hambre y, por lo tanto, consumen menos calorías a lo largo del día.
Sin embargo, las investigaciones científicas ofrecen una imagen más compleja.
Una revisión sistemática y metaanálisis de estudios controlados aleatorios, publicada en 2019 en el BMJ, examinó la relación entre el desayuno, el peso corporal y la ingesta de energía. El análisis no encontró evidencia de que desayunar conduzca fundamentalmente a la pérdida de peso. En los estudios analizados, las personas que desayunaban consumían en promedio más energía por día. Sin embargo, muchos de los estudios eran relativamente cortos y con una calidad limitada.
Otra metaanálisis de estudios aleatorios arrojó un resultado similar: las personas que omitieron el desayuno experimentaron una pérdida de peso ligeramente mayor durante el período de estudio. Sin embargo, no se observaron ventajas claras en la grasa corporal u otros parámetros de la composición corporal.
Esto no significa que el desayuno sea malo para la figura. Más bien muestra que el desayuno por sí solo no es un factor decisivo para el peso corporal. Lo que importa es el balance energético total y, sobre todo, la calidad de la dieta durante todo el día.

¿Qué pasa si se omite el desayuno?
Omitir el desayuno a menudo se considera automáticamente poco saludable. Realmente, las personas reaccionan de manera diferente a esto.
Quienes no tienen hambre por la mañana y prefieren comer más tarde en el día no necesariamente tendrán una alimentación deficiente por ello. Por el contrario, otras personas pueden sufrir de hambre intensa a media mañana, sentirse desconcentradas o comer grandes cantidades más tarde.
Un reciente trabajo de revisión sistemática del año 2025 examinó 66 estudios sobre el hábito de omitir el desayuno y encontró asociaciones con diversos factores metabólicos, de salud y comportamiento. No obstante, los autores también destacan que los patrones de desayuno son influenciados por muchos factores y no toda correlación observada significa que la omisión del desayuno sea la causa.
Por lo tanto, la afirmación "Omitir el desayuno es poco saludable" debe considerarse con la misma cautela que la afirmación "El desayuno es indispensable".

Desayuno y concentración
También se discute frecuentemente el efecto del desayuno en la capacidad mental. Especialmente en niños y adolescentes, existen indicios de que el desayuno y su composición pueden influir en el rendimiento cognitivo y las tareas relacionadas con la escuela. Una revisión sistemática examinó, por ejemplo, la relación entre la composición del desayuno, la ingesta energética y el rendimiento cognitivo y académico.
En adultos sanos, las pruebas son menos concluyentes. Un trabajo de revisión sistemática reciente analizó, por ejemplo, si el desayuno antes de la actividad física afecta al rendimiento cognitivo. Los cinco estudios incluidos, con un total de solo 70 personas, no mostraron un beneficio claro del desayuno frente a la omisión del mismo. Sin embargo, debido al pequeño tamaño de la muestra y a los métodos de estudio variables, estos resultados deben interpretarse con precaución.
Esto demuestra: si uno funciona mejor por la mañana al desayunar puede variar individualmente.

No solo importa la hora, sino la calidad
Si se decide desayunar, la selección de alimentos es especialmente importante. Un desayuno saludable no tiene por qué ser complejo ni especialmente copioso.
Una buena combinación puede consistir, por ejemplo, en los siguientes componentes:
| Grupo de alimentos | Ejemplos | Posible beneficio |
|---|---|---|
| Productos integrales | Avena, pan integral | Fibra y saciedad duradera |
| Fuentes de proteínas | Yogur natural, huevos, requesón | Apoyo en el suministro de proteínas |
| Frutas | Bayas, manzana, plátano | Vitaminas, minerales y fibra |
| Frutos secos & semillas | Almendras, nueces, semillas de chía | Ácidos grasos insaturados y minerales |
| Bebidas | Agua, té sin azúcar | Hidratación |
Menos aconsejables son los desayunos que consisten principalmente en alimentos muy procesados y ricos en azúcar. Esto incluye, por ejemplo, cereales muy azucarados, pastelería dulce o bebidas altamente azucaradas.
Un desayuno rico en fibra y con una buena fuente de proteínas puede, en cambio, contribuir a apoyar una dieta equilibrada.

¿Es el desayuno especialmente importante para los deportistas?
Para las personas que realizan ejercicio regularmente, la importancia del desayuno depende en gran medida de la hora del entrenamiento y del tipo de ejercicio.
Quienes realizan un entrenamiento intensivo por la mañana pueden beneficiarse de una comida previa, especialmente si la última comida del día anterior fue hace mucho tiempo. Los carbohidratos pueden ser una fuente de energía útil en este caso.
En el caso de un entrenamiento ligero, puede funcionar sin problemas para algunas personas no comer nada antes. Aquí juegan un papel crucial la intensidad del ejercicio, la duración del entrenamiento, la tolerancia individual y los objetivos personales.
Quienes están enfocados en desarrollar músculo también deben asegurarse de una ingesta adecuada de proteínas durante todo el día. El desayuno puede ser una buena oportunidad para consumir una porción de proteína de alta calidad.

Desayuno o no desayuno – ¿qué es mejor?
Los datos científicos no permiten una respuesta sencilla.
Para algunas personas, el desayuno es una comida significativa y placentera. Otras no tienen hambre por la mañana y no tienen problemas para esperar a comer más tarde. Ambas opciones pueden ser compatibles con una dieta saludable.
Más importante que la pregunta de si uno desayuna es la cuestión de cómo se alimenta durante todo el día.
Una persona que desayuna pero que el resto del día se alimenta principalmente de alimentos ultraprocesados y bajos en nutrientes no está comiendo automáticamente de manera más saludable. Por otro lado, el hecho de omitir el desayuno no significa automáticamente una dieta poco saludable.

¿Qué dice la ciencia en general?
| Declaración | Lo que muestra la investigación |
|---|---|
| El desayuno ayuda automáticamente a perder peso | No hay pruebas convincentes de ello |
| El desayuno es necesario para todos | No, no se puede decir de forma general |
| El desayuno puede ser parte de una dieta saludable | Sí |
| La calidad del desayuno es importante | Sí |
| El desayuno siempre influye positivamente en el rendimiento cognitivo | No es concluyente, especialmente en adultos |
| Omitir el desayuno lleva automáticamente al aumento de peso | No hay pruebas concluyentes de ello |
| El desayuno puede ser útil para los atletas | Sí, dependiendo del entrenamiento y los objetivos personales |

¿Cómo es un buen desayuno?
Si uno disfruta desayunando, la comida debe ser lo más equilibrada posible. Una combinación sencilla de productos integrales, una fuente de proteínas, frutas o verduras y grasas saludables puede ser una buena base.
Por ejemplo:
Avena + Yogur natural o requesón + Bayas + Frutos secos
o
Pan integral + Huevo + Tomates o pepino + Frutas
Incluso un desayuno sencillo no tiene que ser perfecto. Lo que importa es la dieta a lo largo de todo el día, no una sola comida.

Conclusión
El desayuno no es automáticamente la comida más importante del día. Aunque la afirmación suena convincente, la investigación científica actual no la respalda de manera definitiva.
El desayuno puede ser una comida valiosa, especialmente si uno tiene hambre por la mañana, es físicamente activo o encuentra más fácil alcanzar una dieta equilibrada con él. Por el contrario, quienes no tienen hambre por la mañana y prefieren comer más tarde, no tienen que temer automáticamente desventajas para la salud.
Tampoco hay pruebas convincentes de que el desayuno ayude fundamentalmente a perder peso. Algunos estudios aleatorios incluso encuentran un consumo energético ligeramente mayor en personas que desayunan. Sin embargo, estos resultados deben interpretarse con cautela debido a la corta duración de algunos estudios y sus limitaciones metodológicas.
Por lo tanto, la comida más importante no es necesariamente el desayuno, sino la dieta en su conjunto. Una dieta equilibrada, con suficiente cantidad de verduras y frutas, productos integrales, fuentes de proteínas, grasas saludables y la menor cantidad posible de alimentos altamente procesados es a largo plazo mucho más importante que la cuestión de si uno come su primera comida a las 7 o a las 10 de la mañana.
Fuentes
- Sievert K. et al. (2019): Effect of breakfast on weight and energy intake: systematic review and meta-analysis of randomised controlled trials. BMJ, 364.
- Bonnet J. et al. (2020): Breakfast Skipping, Body Composition, and Cardiometabolic Risk: A Systematic Review and Meta-Analysis of Randomized Trials. Journal of the Academy of Nutrition and Dietetics.
- Minari T. P., Pisani L. P. (2025): Skipping breakfast and its wide-ranging health consequences: A systematic review from multiple metabolic disruptions to socioeconomic factors. Nutrition Research, 141, 34–45.
- Adolphus K. et al. (2014): The effect of breakfast composition and energy contribution on cognitive and academic performance: a systematic review. The American Journal of Clinical Nutrition, 100(2), 626–656.
- Systematic review (2024/2025): Systematic review on the effects of exercise with and without breakfast consumption on cognitive performance in healthy adults. BMC Psychology.



